El Reglamento interno de conducta, aplicable a los miembros del consejo
de administración, a los directivos y al resto del personal de la
sociedad que tenga acceso a hechos, decisiones e informaciones
susceptibles de influir de manera sensible en la cotización de las
acciones de la sociedad, detalla el conjunto de deberes y obligaciones
en relación con las actuaciones en mercados organizados, y de forma
especial, lo relativo a la utilización de información reservada y a las
operaciones con acciones propias.